Decíme ahora, con qué ganas se queda alguien en un pueblo que nos ha arrebatado a tantos?
Con qué ganas?
Con qué ganas se quita una vida?
Con qué ganas los más cercanos vuelven a vivir después de morir?
Con qué ganas se exhalan oraciones de antes al aire con apellidos similares?
Lloré lo suficiente por pocos hombres; hombres de figuras paternas admirables. Ahora, recordando, quiero llorarlos a todos.
Que mi círculo cercano permanezca protegido, que cada día me des la satisfacción de haberles sido sincera con mi corazón, que cada momento en su compañía sea un regalo y que cada uno de sus actos sean multiplicados en sus más cercanos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario