Fue ese momento de mística y de magia donde todas
nuestras luces se tocaron, se encendieron y nunca se apagaron.
Fue en ese
momento en que supe que te quedarías.
Fue calma, fue paciencia; es amor
verdadero.
Te robaste mi alma, te quedó
un deseo, nos quedó la imagen sellada con un beso.
Algunas veces los deseos sí se hacen realidad.
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