Rayo Celeste

Es cierto, hay un color que ha llegado a este mundo y es la mejor combinación del color de la luz de sus padres.

Es cierto: la amé desde antes, desde que su madre y yo nos reencontramos. Desde que volvimos a ser niñas en un mundo de adultos, desde que nuestras inocencias se juntaron.
[Desde que fuimos manada].
Es cierta la experiencia de juego con su padre que con su misterio dejaba a descubrir notas nuevas que ninguno había escuchado arrullando almas y elevando el pensamiento.

Es cierto que los talentos se encontraron.

Cuánto quise conocerte! cuánto quise cargarte entre mis brazos! cuánto quiero enseñarte y cuántos cuentos contarte! Nuestro futuro será tal vez separado, pero por amor a tus padres te amaré y esperaré el maravilloso día de volverte a ver para escucharte a tí pequeña, cuentos desde tu voz, desde tus años.

Hermosa pequeña, semilla de frutos: serás bendecida, guardada y acompañada todos los días de tu vida. Serás instruida y serás amada. Tu huella será florecida en tierra y la alegría será la firma de en quién creas. Que Dios, tu gran creador, el mismo que te planeó para su propósito, revele su amor sobre tí y sobre todas las cosas que hagas a su nombre; que permanezcas en él y él en tí y así sea siempre para su felicidad.  Te amo minimininosamente.


*Cuando nos presentamos sonrió por primera vez, como si nos recordáramos de antes. Al llevarle estas palabras volvió a sonreír hasta con sus ojitos.