Esto es un poco inusual teniendo en cuenta los hechos pasados y las circunstancias actuales:
La presente es una invitación para compartir charlas, enseñanzas y reflexiones de un año que finaliza. De hacer preguntas, de responder otras y de permitirnos viajar en una ruleta de sinceridad. Sin juzgamientos, sin señalamientos, sin odios; pero con mucha comprensión y empatía.
Estaremos solo ella y yo. Llevaremos nuestra grande casa amarilla. Tal vez esta vez el lugar debajo del arbolito tenga menos hormigas. Estaremos viendo la orilla, sintiendo el viento soplar y tomando algo de vino en ese mismo lugar o tal vez pasando el frío nocturno juntas debajo de la cobija.
Salimos el 30 de diciembre y nos regresamos el 1 de enero. Allá estaremos si quieres llegar.
Entiendo que nunca hay garantía de obtener una coincidencia en los tiempos ni en las respuestas. Y quisiera que entendieras que tampoco hay garantía de una repetición en la intención, mas ahora que dejamos de caminar juntos. Solo tengo la certeza que cada vez disminuyen las oportunidades de tener conversaciones claras, expresivas y concretas así como el disfrutar de la motitosa compañia de ella.
Si puedes y quieres, solo llega. Y trae actitud dispuesta.