No eres el agua, eres la sed
No eres la sed, eres la sal.
No eres la sal, eres el deseo en un día sin
ganas.
No eres el deseo, eres el calor sofocante de
las mañanas en la playa.
No eres el calor, eres esas ganas de
liberación.
No, no eres esas ganas de liberación, eres ese
grito mudo de ira.
No! No eres ese grito mudo,
Eres… eres esas ganas, ese calor, ese deseo,
esa sal, esa sed, esa agua.
Eres insoportable.