No me hinches



Fragmentos de corazones que a través de los años se van reparando y en ocasiones olvidando de que algún día estaban rotos.

Mensajes que fueron y volaron,
que se perdieron en los pedazos arrojados de muelles,
aviones,
montañas y bosques,
conciertos, bailes y rones.

Otros quedan, estorbando,
haciendo hinchazón sobre las antiguas cicatrices del pasado.

Hay espacio si se deja;
hay conquista, si hay intención.
Hay magia en la expansión entre los instintos ferales y el control humano.
Aquel que, en ocasiones, poco nos queda.

Déjame presente, déjame disponible.
Necesítame como quien no quiere sustituir.
Ocúpame como si estuviera vacante.

Tú contigo y luego conmigo.
Yo conmigo y luego contigo.

A los hombres

Hombre del pensamiento oscuro
que pretendo encontrar,
ven y agarrame del pescuezo
y no me dejes respirar.
Hazme gritar de la emoción 
antes de desmayar.
Hazme sentir tus manos gruesas
en las caderas al montar.

Hombre del pasado,
que reune los que fueron
y los que no encontré,
los que existieron
y los que dejaron de creer, 
bésame y ámame
como lo hace una mujer.

Con cadencia,  con soltura,
con delicadeza y sin cordura.
Clávate hasta que la vulnerabilidad nos consuma.

Una a una, ellas dos,
como mujeres salvajes que somos.